Cuatro años y 230 000 muertos entre soldados y civiles. Cientos de miles de refugiados cruzan las fronteras en busca de un mejor futuro en Europa. El gobierno de Bashar Al-Asad y los rebeldes no llegan a un acuerdo de paz. Se vislumbra un violento final para esta cruenta guerra y gane quien gane, el país quedara en ruinas y el proceso de reconstrucción sera largo y difícil. Es lamentable que después de los horrores del siglo pasado no hayamos aprendido a convivir en paz y a respetar los derechos humanos. Solo nos queda la esperanza de que los niños que viven esta guerra aprendan de ella para así no cometer los mismos errores de sus padres. La guerra es atraso, muerte, pobreza y enfermedad. Solo mediante la paz se puede discutir de forma civilizada, es por ello que se debe dialogar para así solucionar los conflictos pacíficamente y sin violencia. La barbarie de la guerra no debe volver nunca más. Unámonos al pedido de paz por Siria para así acabar con la agonía de millones de personas.
¿Habra una solución para los conflictos en el Medio Oriente?
