Wednesday, December 21, 2016



Disciplina compañeros

El Apra y sus pugnas internas están de moda. El lunes 19 del presente mes, dentro del contexto de la censura al ministro Saavedra, la bancada Aprista voto de manera dividida, Mauricio Mulder, Javier Velásquez Quesquen, Luciana León y Elías Rodríguez votaron a favor de la censura mientras que el congresista Jorge del Castillo voto en contra de ella. La causa o motivación fue la siguiente, según del Castillo el Apra tiene una forma independiente de pensamiento y una autonomía para votar de manera libre y racional. ´´El Apra no es furgón de cola de nadie´´. Sin embargo Mauricio Mulder argumento que la decisión se había tomado dentro de la bancada y por lo tanto existía un acuerdo de votar en grupo a favor de la censura.
¿Es el Apra la escolta del fujimorismo? ¿Que intereses unen a estos grupos políticos?
La respuesta es simple, el Apra y el fujimorismo conforman un alianza política, por lo tanto existen pactos y acuerdos unánimes a la hora de votar. Es pues el Apra un partido en extinción que requiere de alianzas para sobrevivir dentro del parlamento. Es tal la gravedad, que el Apra ha aceptado someterse a las posturas fujimoristas. El otrora partido de las mayorías populares ha sido reemplazado por el fujimorismo. El fujimorismo en si, representa la fuerza y el arraigo popular que el Apra tuvo alguna vez.
Del Castillo y Mulder anuncian que superaron diferenciasCabe recordar que el Apra también fue mayoría opositora en el Congreso durante el primer gobierno de Fernando Belaúnde. En aquellos anos las censuras eran pan de todos los días. El Apra censuró casi 12 gabinetes en 5 años. En aquella época el Apra conformaba una alianza con la bancada del grupo político UNO, (Unión Nacional Odriísta). Este grupo y el Apra produjeron una crisis institucional que originó   el golpe de Estado de Juan Velasco Alvarado.
El Apra y el fujimorismo pretenden crear una crisis en el gobierno con la intención de debilitarlo y hasta derrocarlo. Infunden temor mas no aportan políticas constructivas y de desarrollo, teniendo una conducta poco madura y muy irresponsable. El Congreso esta de mal en peor bajo la batuta de los fujimoristas y los apristas. Es el comienzo del fin para el Apra y García, y el comienzo de una pugna de poderes en el fujimorismo semejante al de una tragedia griega.

Friday, December 16, 2016

30 años de cambio


La política peruana de los últimos 30 años ha experimentado hechos y sucesos muy singulares y complejos. Se libró  una guerra interna en contra de SL y el MRTA, se superó una de las peores crisis económicas de nuestra historia y se tuvo que afrontar una dictadura corrupta y criminal.
Se dió pues una revolución política y la democracia triunfó junto al pueblo peruano. La economía creció a un ritmo rápido y constante. Se dieron grandes avances dentro del mercado internacional. Como resultado de ello la pobreza disminuyó de casi un 50% hasta un 12% de pobreza. Se firmó una gran cantidad de Tratados de Libre Comercio, (el más importante con los Estados Unidos). 
Sin embargo, el flagelo de la corrupción sigue dañando y perjudicando al Estado. Corrompe instituciones, perjudica el avance de proyectos, daña el crecimiento económico y amenaza con aumentar la pobreza. Es definida, en opinión de muchos, como la amenaza más poderosa que ha enfrentado y enfrenta nuestro país. 
En el aspecto social dejamos de ser tercermundistas y nos convertimos en un país que espera pertenecer al club de las potencias sudamericanas. Se crecía a un ritmo de 3% anual. Este crecimiento acelerado a finales del 2005, durante el gobierno de Alejandro Toledo y continuó de manera ininterrumpida durante el segundo quinquenio de Alan García. Durante el gobierno de Ollanta Humala se aplicaron reformas sociales en beneficio de la educación y la nutrición infantil. A nivel internacional el país reafirmó su soberanía a través del fallo referente al diferendo marítimo con Chile, emitido en enero del 2014. Esto se logró a través de la excelente labor desarrollada por el Ministerio de Relaciones Exteriores.
A puertas del bicentenario de nuestra independencia, nos encontramos con un gobierno cuya oposición es mayoría en el parlamento y detiene todos los avances en educación y en inversión. Cegado por pasiones y apetitos el fujimorismo busca un beneficio propio en desmedro del desarrollo. Esperemos que el fujimorismo alcance la madurez suficiente para asumir con responsabilidad y honestidad su mayoría parlamentaria.